En un mundo cambiante, los papás modernos están más involucrados y están cosechando las recompensas
La paternidad ha adquirido un nuevo significado en los últimos años. Las redes sociales y la Internet han democratizado la libertad de expresión, permitiendo la difusión de ideas progresistas. Las actitudes sobre el género se han relajado dentro de ese espacio, aliviando tanto a las madres como a los padres del peso de muchos estereotipos antiguos.
En su último proyecto, Viacom Global Insights exploró la vida de estos hombres. Modern Dads: Fatherhood in a Changing World fue el resultado final de encuestas realizadas a más de 8.000 hombres en 22 países* y de conversaciones con hombres en 8 mercados* a través de entrevistas presenciales, de etnografías, de discusiones durante comidas y de diarios de WhatsApp.
Estos son algunos de los principales hallazgos de este estudio:
Los hombres están abrazando la vulnerabilidad y rechazando los rótulos de género tradicionales. Cuando los hombres expresan sus sentimientos, ya no se ve como un signo de debilidad. El concepto de género se está volviendo más fluido, alejándose de los rótulos y la idea de que el género define a las personas. En un mundo cada vez más inestable, hay una sensación creciente de que todos estamos juntos en esto, y la gente está haciendo todo lo necesario para lograr sus metas colectivas.
No existe más lo “normal” y las familias hacen lo que funciona para ellas. La combinación de una economía incierta con una dinámica familiar cambiante, hace que lo “normal” tenga un número infinito de definiciones. El aumento de la parentalidad entre padres del mismo sexo, padres solteros y madres solteras, y padrastros y madrastras, significa que hoy en día, hay más niños que nunca que están viviendo en familias “no convencionales”, y que la sociedad está aceptando este hecho de una mejor manera.
Los papás están asumiendo todo el espectro en lo referente a las responsabilidades parentales. Cada vez hay más hombres que no quieren estar relacionados con roles estereotipados. Les molesta ser vistos como cuidadores secundarios o como los únicos responsables de las finanzas familiares. Sus deberes se expanden más allá de los aspectos “divertidos” de la crianza de los hijos, y se hacen cargo de la alimentación, el cambio de pañales y la vestimenta y de llevar a los niños a la escuela y a sus actividades. De hecho, el 81% de los hombres encuestados cree que los papás deben estar tan presentes en la crianza de sus hijos como las madres.
Los hombres con niños son más conscientes de la salud. Al entrar en la paternidad, los hombres comienzan a prestar más atención a su bienestar físico y mental. En comparación con los hombres que no tienen hijos, aquellos que son padres son un 42% más propensos a hacerse chequeos médicos regulares, un 18% más partidarios a tomar suplementos, un 14% más proclives a hacer esfuerzos para controlar sus niveles de estrés, y un 9% más propensos a comer saludablemente.
La honestidad y la apertura están reemplazando a la crianza patriarcal. Los papás están buscando tener relaciones más cercanas con sus hijos, con un 86% que dice que quieren que sus hijos piensen en ellos como un amigo. No quieren ser vistos como individuos distantes o como vigilantes de reglas – quieren ser solidarios y estar emocionalmente involucrados. De hecho, el 80% de los papás dicen que ellos apuntan a tener una relación diferente con sus hijos de la que sus padres tuvieron con ellos.
Los papás están cosechando los beneficios de su inversión en la paternidad. Tener padres más involucrados y presentes representa una gran ventaja para los niños. Y aunque los papás claramente disfrutan desempeñando este papel, ellos también son conscientes de que están recibiendo a cambio algo tremendamente valioso: una enorme sensación de alegría y propósito.
* 22 países encuestados: Alemania, Australia, Bélgica, Brasil, Colombia, Estados Unidos, Filipinas, Holanda, Hungría, Indonesia, Italia, Malasia, México, Polonia, Reino Unido, República Checa, Rumania, Rusia, Singapur, Sudáfrica, Suecia, Tailandia.
** 8 mercados de investigación cualitativa: Reino Unido, Brasil, México, Sudáfrica, Australia, Suecia, Colombia, Tailandia