My Teen Life, nuestro estudio reciente que contó con casi 5.200 adolescentes en 32 países, reveló que los adolescentes globales de hoy en día saben que el camino hacia el éxito no siempre es en línea recta. Ellos sienten la presión de tener éxito, con un 61% que está preocupado por vivir a la altura de su potencial y un 82% con la determinación de aprovechar la vida al máximo. Pero no ven el fracaso como el final del camino. La mayoría de los adolescentes (90%) piensan que es mejor probar y cometer errores que no intentar nada y el 67% se consideran emprendedores. Cambiar el rumbo cuando sea necesario es la clave: el 82% de los adolescentes se describen a sí mismos como adaptables y flexibles. Saben que los planes no siempre funcionan como se espera y que los pequeños pasos permiten ajustes en el camino.

En las historias digitales a continuación, podrás ver lo que Liv, 16, de Australia y Dorian, 16, de Francia nos contaron acerca de la importancia de ser adaptables.