Es agosto, y en muchas partes del mundo eso significa vacaciones.

Ir de vacaciones y tener tiempo libre para la diversión y la relajación, se está convirtiendo en una fuente más prominente de felicidad. La gente está valorando cada vez más el hecho de tener conexiones profundas con la familia y los amigos, y lograr el equilibrio adecuado en sus vidas.

Al mismo tiempo, el materialismo está disminuyendo. Las formas externas de medir el éxito como el dinero, el buen aspecto y conducir un buen auto, se consideran que están menos relacionadas con la felicidad que hace cinco años.

Esta revelación surgió de nuestro último estudio, The Next Normal: Rise of Resilience, que investigó las actitudes y perspectivas de la gente acerca de la vida en 30 países, y comparó los resultados con aquellos obtenidos cinco años atrás. Este proyecto descubrió que la gente está más preocupada por la seguridad personal, pero a pesar de eso continúan siendo felices como siempre. Esta felicidad es atribuible a un aumento de la resiliencia – y la forma en que la gente está logrando esto, es viviendo más en el presente y disfrutando más del momento.

Para lidiar con estas cosas durante estos tiempos estresantes, las personas se están tomando tiempo para relajarse con sus seres queridos.