En nuestro estudio de medios más reciente, TV Matters, le sacamos la TV a algunos participantes para entender cuál es el papel de la televisión en sus vidas. Les pedimos que vivieran durante 5 días sin los servicios de su proveedor de televisión, sin televisión de pago ni paquetes de cable, sin canales de transmisión abierta, sin televisión bajo demanda, sin aplicaciones de TV Everywhere y sin acceso a un DVR. Durante ese tiempo, se les permitió usar SVOD, es decir, servicios de suscripción de video bajo demanda como Netflix, Amazon y Hulu. Cuando pasaron esos 5 días, invertimos el ejercicio, eliminando SVOD y permitiéndoles ver los servicios de TV de su proveedor.

¿Qué descubrimos cuando los participantes pudieron ver TV o SVOD, pero no ambos?

Renunciar a la televisión de un proveedor de TV es mucho más difícil que estar sin SVOD. Si bien la vida sin SVOD presentó un desafío, fue comparativamente menos difícil para los participantes.

La televisión de un proveedor brinda gratificación instantánea a los espectadores. Eliminar la presión de elegir qué mirar hace que la experiencia de entretenimiento sea fácil y relajante. Las selecciones de contenido en SVOD requieren más tiempo, esfuerzo y pensamiento.

El SVOD requiere más atención por parte de los espectadores que el contenido de un proveedor de TV. Puede resultar inútil y sin sentido seleccionar contenido bajo demanda y luego no prestarle toda la atención necesaria. La televisión es más versátil, lo que permite a los televidentes sintonizar en muchas circunstancias y escenarios diferentes.

Es más difícil mantenerse “actualizado” con SVOD. La TV mantiene a los televidentes al día acerca de los eventos y lo que está sucediendo en el ámbito cultural. Cuando se usa solo, el SVOD carece de frescura.

Al carecer de un horario fijo, el SVOD no logra reunir a las personas. Dado que su contenido está disponible en todo momento, es más difícil alinear la visualización junto con amigos y familiares. Como resultado, hay menos urgencia y entusiasmo colectivo para consumir contenido de SVOD.

La visualización de SVOD no es una rutina. Debido a que los maratones de visualización a menudo ocurren de una forma muy compulsiva, el SVOD es una parte menos común de los hábitos de sintonización diaria de los televidentes. La visualización de contenido ocurre en ciclos, y esos son menos consistentes en SVOD.