¿Cuánto valoran los espectadores la televisión?

Nuestro estudio más reciente acerca del consumo de medios, TV Matters, tuvo como objetivo responder a esta pregunta quitándole la televisión a algunos participantes. Para explorar realmente el poder de la televisión, le pedimos a las personas que vivan sin ella durante 5 días, lo que significó que estuvieron sin televisión de paga ni paquetes de cable, sin canales de transmisión abierta, sin televisión bajo demanda, sin aplicaciones de TV Everywhere ni acceso a un DVR. A los encuestados se les permitió usar SVOD (servicios de video bajo demanda por suscripción como Netflix, Amazon y Hulu).

Aquí hay un resumen de lo que aprendimos:

Al no tener acceso a la televisión, las personas hicieron evidente la importancia de este elemento en sus vidas muy rápidamente. Para algunos, la mera idea de abandonar la televisión era demasiado: la mitad de los individuos a los que abordamos con esta propuesta se negó a participar. Y para aquellos que tomaron parte en el estudio, ¡9 de cada 10 dijeron que nunca volverían a hacerlo!

Vivir sin televisión hizo que los participantes se sintieran despojados en tres áreas clave:

  • Se sintieron desconectados de lo que estaba sucediendo a nivel cultural. La televisión genera naturalmente conexiones culturales dirigiéndose a audiencias masivas con mensajes unificados. Sin televisión, los encuestados se sintieron aislados del mundo e incapaces de participar en las conversaciones de una forma significativa. Los consumidores realmente quieren ser parte de algo, y sin televisión sienten que se pierden lo que está pasando.
  • Los momentos de unión en el hogar fácilmente creados por la televisión, fueron más difíciles de lograr que ocurrieran. Las fuerzas culturales, sociales y tecnológicas nos han vuelto más ocupados, y eso a su vez puede hacer que nos dificulte pasar tiempo de calidad con los demás. Con frecuencia, la televisión es el corazón de la familia y ofrece una manera fácil y placentera de estar con quienes tenemos más cerca nuestro. Los servicios de SVOD requieren más trabajo cuando hay que decidir qué mirar, lo que puede generar desacuerdos y un detenimiento a la hora de la elección. Por el contrario, el contenido curado y programado de la televisión elimina esa presión de los espectadores.
  • Ellos echaron de menos la sensación de relajación personal que ofrece la televisión. En un mundo que está “siempre conectado”, la televisión brinda a los consumidores un refugio de bienvenida luego del estrés del día, una opción que está siempre lista para entretenerse, reírse y pasar un buen rato. Sin la televisión, nuestros participantes sintieron la falta de sensaciones de comodidad y compañía que conllevan a una noche de televisión sin compromiso.